EL ESTADO ANÍMICO DE LA PIEL

Falsas Alopecias

EL ESTADO ANÍMICO DE NUESTRA PIEL

En una sala de espera de un importante servicio de Dermatología se realizó un test psicológico para determinar el nivel de estrés de todas las personas que esperaban ser atendidas, sobre las cuales los psicólogos no conocían el diagnóstico dermatológico.

Una vez obtenidos los datos, se intentó relacionar los diagnósticos de las enfermedades dermatológicas que les habían sido diagnosticadas al ser visitados con el grado de "nerviosismo" demostrado por el test. No se encontró ninguna diferencia entre el nivel de estrés de una chica que consultaba por tener acné intenso en la cara con el de un paciente senil que consultaba por picor, o con un joven que padecía calvicie común.

Es decir, la mayor parte de las enfermedades dermatológica, por el hecho de ser visibles, implican emocionalmente a la persona y, por lo tanto, le provocan angustia. La causa que las ha desencadenado es, probablemente, poco relevante , pero el resultado es un paciente enfermo de la piel y del estado de ánimo.

Con el objetivo de abordar ambos aspectos a la vez se ha creado Psicodermatología, la ciencia que estudia y trata las complejas relaciones entre la piel y el estado de ánimo.

Esta especialidad resulta tan relevante que, como dermatólogo, puedo afirmar que en un 60% de las consultas que recibo existe algún tipo de alteración del estado de ánimo de la persona. Como causa o consecuencia, la persona que la padece se verá beneficiada de un tratamiento combinado, dermatológico y anímico.

Esta implicación entre la piel y el estado de ánimo es tan importante que ha llegado a hacer evidente la necesidad de que dermatólogos psiquiatras y psicólogos trabajen conjuntamente en el Grupo Europeo de Psicodermatología , del que tengo la fortuna de ser miembro activo.

Ver que los cabellos se caen de forma súbita y en clapas provocará estrés y angustia a la persona afectada. A menudo resulta tremendamente difícil demostrar si la persona ya padecía estrés o angustia antes de que empezara el proceso.

Un dermatólogo que intente ser un buen médico debe procurar mejorar siempre la calidad de vida de sus pacientes y, en estas ocasiones, lo que resulta más adecuado no es demostrar si el estrés es causa o consecuencia de la alopecia areata, sino tratar simultáneamente ambas alteraciones del paciente, la tricológica y la anímica.

Mantener un cabello sano
requiere cuidado y prevención.